Más Info. Ruta de la Dehesa de la Vera en Añora

Ruta de la Dehesa de la Vera en Añora. 

Nos encontramos en el Parque de San Martín, a unos cinco kilómetros al sur de Añora y en pleno corazón de una de las dehesas mejor conservadas de Sierra Morena. Frente al Cerro del Cuerno, de 704 m de altitud, el lugar constituye un verdadero mirador de “la comarca natural cordobesa mejor caracterizada en todos los aspectos” que, según el insigne catedrático D. Rafael Cabanás Pareja, son Los Pedroches. Una ermita dedicada a San Martín, patrón de Añora, fue el germen de lo que hoy constituye uno de los puntos más interesantes que para el ocio verde y la interpretación ambiental encontramos en la comarca. Un mirador elevado, alojamientos rurales, un albergue y el Centro de Interpretación de la Ganadería constituyen la más que atractiva oferta del Parque de San Martín.

 

El Camino de la Dehesa, divisoria de aguas:

Dehesa

El camino que sirve de linde al Parque de San Martín, el camino de la Dehesa, es el punto de inicio de nuestra ruta. Este presenta la particularidad de ser divisoria de aguas entre las dos grandes cuencas de la provincia de Córdoba, la del Guadalquivir, que ocupa la mayor superficie de la provincia, y la del Guadiana, de menor extensión y básicamente en la zona norte.

Aunque buena parte de de los municipios de Los Pedroches tienen su término municipal repartido entre las dos cuencas (lo que la convierte prácticamente en la única comarca donde esto ocurre) no es normal encontrarse con que un camino sirve como divisoria de aguas entre Guadalquivir y Guadiana como ocurre con el Camino de la Dehesa, en que nos encontramos.

Es en estos altos de la Dehesa de la Vera donde se encuentra la divisoria de ambas cuencas hidrográficas y, aunque como indica Merino Madrid en su Historia de Añora, el municipio ciertamente carece de relevancia fluvial, no es menos cierto que no es fácil tener la posibilidad de recorrer un camino, aunque sea durante un trayecto corto, donde las aguas fluyan a una cuenca distinta en función de que caigan un lado o a otro del camino.

Siguiendo el sentido de la marcha de nuestra ruta, las aguas que caen a la derecha del camino son recogidas por regajos que llegan al Guadarramilla, y que kilómetros más adelante los harán al Guadamatilla, al río Zújar y por este al Guadiana. Por el contrario, las aguas que caen a la izquierda del camino llegarán al río Cuzna, y por este al Guadalmellato y al río Guadalquivir.

Camino de la dehesa

Durante todo nuestro recorrido, pero especialmente antes de llegar al km 2 pasaremos por unos afloramientos graníticos, que no son, sino el otro gran componente del paisaje en Añora. Un macizo batolítico procedente de Extremadura y que continúa por la provincia de Jaén, atraviesa longitudinalmente Los Pedroches en dirección NO-SE.

Si continuásemos el camino de la Dehesa, por su antiguo trazado conocido también como línea de la Dehesa, llegaríamos al río Guadarramilla, pero hacia el km 2,5 tomaremos primero el Camino de Pozoblanco, en el paraje de la Dehesa de la Vera, para aproximadamente en el km 4,5 tomar el Camino de Alcaracejos a Pozoblanco, popularmente conocido como “El Caminazo”. Hasta aquí la ruta supone el contacto directo con la vertiente ganadera del municipio de Añora alternando el porcino ibérico y el vacuno de carne. Tomando el camino de Córdoba a Añora iniciamos el camino de vuelta, pero además, entre los km 7 y 8 entraremos en un paisaje ciertamente diferenciado de la dehesa tradicional de encinas y en el que el matorral mediterráneo se hace mucho más presente dominando claramente entre la vegetación la jara pringosa (Cistus ladanifer), el cantueso(Lavandula stoechas) o la retama (Retama sphaerocarpa) hasta que nuevamente el Camino de la Dehesa nos lleve a nuestro punto de inicio.

 

La Dehesa en Añora:

Paisaje de dehesa pasando el km. 1

Las dehesas de Peña Alta, Vera y Arcivejos, según nos cuenta el historiador Merino Madrid, eran en su día tierras comunes e indivisas de las villas de Torremilano, Añora y Alcaracejos, que las disfrutaban y aprovechaban conjuntamente, pero no es hasta el siglo XX, momento en que se procedió al deslinde de los términos municipales de las Siete Villas de Los Pedroches, cuando la dehesa de la Vera quedó incluida en el término municipal de Añora.

La dehesa (del castellano defensa, que hace referencia al terreno acotado al libre pastoreo de los ganados trashumantes mesteños) es un ecosistema antropizado, es decir, modificado por el hombre en el que se ha suprimido el estrato arbustivo para favorecer el crecimiento del pasto y así permitir un aprovechamiento ganadero. Se mantiene una cubierta arbolada a partir del aclareo del bosque mediterráneo primitivo, destinada a la producción de bellotas y debido a sus efectos reguladores sobre el ecosistema.

Vista de la dehesa a lo largo del camino y el arroyo del Águila

El estrato arbóreo está formado por vegetación xerófila esclerófila (de hoja dura), en donde predomina la encina (Quercus rotundifolia) sobre el alcornoque (Quercus suber) aunque, en función de las condiciones climáticas, podemos encontrar también coscoja (Quercus coccifera) o roble melojo (Quercus pyrenaica).

En el Fahs al-Ballut de los árabes (literalmente valle de las bellotas), el dominio de la encina es casi absoluto, con muchos ejemplares centenarios. Su fruto, la bellota, constituye el alimento principal del cerdo ibérico durante la montanera en los meses de invierno.

 

El Monte Mediterráneo:

Cantueso (Lavandula stoechas)

Aunque estas tierras se transformaron en su mayoría en dehesas, aún podemos encontrar manchas o islas de vegetación en las que perdura la flora autóctona del monte mediterráneo y que, además, da cobijo a muchas especies animales del entorno. Se trata de una vegetación xerófila adaptada a largas sequías, donde como no puede ser de otra forma en esta comarca, la especie leñosa dominante sigue siendo la encina (Quercus rotundifolia) tanto de porte arbóreo como arbustivo, pero donde el matorral lo conforman especies arbustivas como la jara pringosa (Cistus ladanifer), el jaguarzo negro (Cistus monspeliensis) la retama amarilla (Retama sphaerocarpa), elcantueso (Lavandula stoechas), la aulaga (Genista hirsuta) o herbáceas fácilmente reconocibles como el gamón (Asphodelus albus).

 

Ganado vacuno

Entre la fauna el grupo más representativo lo constituyen sin duda las aves. Se incluyen aquí aves de ambientes típicamente forestales como pueden ser el carbonero común (Parus major), o el rabilargo (Cyanopica cyanus), o especies de espacios más abiertos como el triguero (Miliaria calandra), o las golondrinas común (Hirundo rustica) y daurica (Cecropis daurica). Son fáciles de observar también aves de mayor tamaño como la omnipresente cigüeña blanca (Ciconia ciconia) cuyos nidos sobre diversas estructuras los hemos encontrado a lo largo de nuestra ruta o rapaces como el milano real (Milvus milvus) y el ratonero común o busardo ratonero (Buteo buteo)

Por sus hábitos más huidizos mamíferos, reptiles y anfibios son más difíciles de observar pero no es difícil que a lo largo de nuestra ruta nos pueda salir al paso alguna liebre (Lepus europaeus) o incluso alguna culebra bastarda (Malpolon monspessulanus).